Simplicio era el hijo más pequeño del rey y amaba a todos los animales. Cuando sus hermanos querían pisar a las hormigas, él lo impedía. También salvaba a las ranas cuando querían cazarlas. Ycuando iban a disparar a los pájaros, Simplicio lo evitaba.Un día, el rey dijo a sus tres hijos:
-Heredará mi trono quien haga primero las tres pruebas siguientes:
Encontrar las perlas perdidas del collar de vuestra madre, rescatar del lago un anillo mío, y contar las hojas de los árboles de nuestro bosque.
Los dos hermanos mayores pensaron que el rey había enloquecido, pues eran tres pruebas dificilísimas, y ni siquiera intentaron realizarlas. Pero Simplicio se lo contó a sus amigos los animales. Al momento las hormigas trabajaron hasta encontrar las perlas. Una rana rescató el anillo que estaba en el lago. Y los pájaros contaron las hojas de los árboles y uno de ellos llegó diciendo que había tres millones, ni una más ni una menos. Simplicio le dio las soluciones a su padre y fue nombrado rey, mientras sus hermanos rabiaban de lo lindo.
En este blog se publican opiniones y trabajos realizados por los chicos y chicas de 6ºB de primaria del Colegio Diocesano PABLO VI de Ávila. Si deseas publicar algún artículo en el blog, lo puedes mandar a la dirección: << sextobpablovi@gmail.com >>
viernes, 11 de febrero de 2011
Entre la espada y la pared con la Ley del Tabaco
¿Debe predominar la salud de trabajadores y clientes o el beneficio económico? Es la pregunta que se hacen los establecimientos de hostelería a la hora de acatar la nueva Ley del Tabaco, que entrará en vigor en enero de 2011 y que prohibirá fumar en todos los establecimientos de la hostelería.
El presidente de la Asociación de Hoteles de Ávila, Alberto Sánchez, ha destacado los beneficios para la salud que supondrá la entrada en vigor de la nueva Ley del Tabaco, aunque también los perjuicios económicos que supondrá para los establecimientos.
No obstante, Sánchez confía en que, al igual que ha ocurrido ya en otros países donde se ha vivido la misma situación, como Inglaterra o Italia, los clientes se vayan haciendo en “unos meses” a las circunstancias y los establecimientos comiencen a recuperarse.
Alberto Sánchez confiesa que la situación es “complicada”, porque, por un lado, “es de lógica que se deje de fumar en los establecimientos, por salud, por higiene y por calidad del servicio”.
El presidente de la Asociación de Hoteles de Ávila, Alberto Sánchez, ha destacado los beneficios para la salud que supondrá la entrada en vigor de la nueva Ley del Tabaco, aunque también los perjuicios económicos que supondrá para los establecimientos.
No obstante, Sánchez confía en que, al igual que ha ocurrido ya en otros países donde se ha vivido la misma situación, como Inglaterra o Italia, los clientes se vayan haciendo en “unos meses” a las circunstancias y los establecimientos comiencen a recuperarse.
Alberto Sánchez confiesa que la situación es “complicada”, porque, por un lado, “es de lógica que se deje de fumar en los establecimientos, por salud, por higiene y por calidad del servicio”.
¡¡ VIVA LA PAZ !!

A finales del mes de enero
como cada frío invierno,
salimos al patio con anorak
dispuestos a celebrar,
la fiesta de la Paz.
Entre todos construimos un mural,
cantamos y bailamos sin parar
para en calor entrar
y la paz festejar.
Decoramos pasillos,
patios y gimnasios
con bonitas palomas
y otros adornos más.
Profesores, alumnos,
papás y mamás
TODOS JUNTOS DESEAMOS
LA PAZ UN AÑO MÁS.
martes, 8 de febrero de 2011
VIAJE A MÁLAGA
Se abre el telón. Primer Acto.
La familia Sáez, en el salón de su casa una tarde de verano preparando un viaje.
- Papá: ¿Dónde podemos ir?
- Mamá: (contenta) Podemos llevar a Clara a la playa.
- Papá: (feliz) Has tenido una buena idea.
- Clara: (entra corriendo) ¡Yo no quiero ir a la playa! ¡Yo quiero un perro! –dijo gritando.
- Mamá: Tal vez nos lo regale tía Laura.
- Clara: Pero… ¿dónde vive tía Laura?.
Al día siguiente Clara se levanta y dice:
- Clara (contenta): ¡Yo quiero ir a Málaga! Vemos a tía Laura y me da mi perrito.
- Mamá (muy contenta): -Buena idea. Vamos a preparar la maleta.
Se cierra el telón. Se abre el telón. Segundo Acto.
La familia en casa de tía Laura.
-Laura: Pasa Clara, pasa Clara. Busca al final del pasillo.
-Clara (pega un grito): ¡Se llamará Coco!
Al final del pasillo, envuelto en una manta había un cachorrito. Para Clara fueron sus mejores vacaciones.
La familia Sáez, en el salón de su casa una tarde de verano preparando un viaje.
- Papá: ¿Dónde podemos ir?
- Mamá: (contenta) Podemos llevar a Clara a la playa.
- Papá: (feliz) Has tenido una buena idea.
- Clara: (entra corriendo) ¡Yo no quiero ir a la playa! ¡Yo quiero un perro! –dijo gritando.
- Mamá: Tal vez nos lo regale tía Laura.
- Clara: Pero… ¿dónde vive tía Laura?.
Al día siguiente Clara se levanta y dice:
- Clara (contenta): ¡Yo quiero ir a Málaga! Vemos a tía Laura y me da mi perrito.
- Mamá (muy contenta): -Buena idea. Vamos a preparar la maleta.
Se cierra el telón. Se abre el telón. Segundo Acto.
La familia en casa de tía Laura.
-Laura: Pasa Clara, pasa Clara. Busca al final del pasillo.
-Clara (pega un grito): ¡Se llamará Coco!
Al final del pasillo, envuelto en una manta había un cachorrito. Para Clara fueron sus mejores vacaciones.
miércoles, 2 de febrero de 2011
POESIA "LA PAZ"

Hoy en los colegios
se celebra la paz.
amor y alegría
para toda la humanidad.
Los pájaros cantan de alegría
y los niños y niñas juegan al pilla pilla.
Hoy la gente es feliz
y se alegra de haber nacido aquí.
El día de la paz
es algo genial.
Este día es especial
que nunca se olvidará.
martes, 25 de enero de 2011
EL VIAJE
NARRADOR: Había una vez una familia muy unida. Un día , cenando, el padre , Antonio, se le ocurrió hacer un viaje con su familia a Gandía. Todos - entusiasmados -dijeron que si. A la mañana siguiente fue a la agencia de viajes a hacer la reserva.
PADRE: Ya veréis lo bien que nos lo vamos a pasar-dijo feliz y contento.
NARRADOR: Por la tarde Pedro el hijo fue a contárselo a sus amigos.
PEDRO: Me voy a ir a Gandía a pasar una semana en la playa tomando el sol y bañándome -dijo gritando-.
AMIGOS:¿Pero cómo te vas a ir? Si eso está muy lejos-dijeron todos admirados.
PEDRO: Pues eso digo yo -dijo decepcionado- bueno voy a decírselo a mis padres y mañana os cuento.
AMIGOS: Vale, adiós.
NARRADOR: Al rato llego a casa y preguntó:
PEDRO: Papá, ¿cómo vamos a ir a Gandía, si está muy lejos?-dijo con brevemente-.
PADRE: Vamos a ir en tren.
PEDRO: Ah-contesto brevemente-.
NARRADOR: Se paso la semana y se llego el día de salir hacia el tren. Pedro estaba muy ilusionado. Al montar en el tren iba muy callado. Llegó y fueron directamente al hotel para dejar las maletas e irse a bañar. Cuando llegaron al mar Pedro se asustó y no se quería meter.
PEDRO: Y si me lleva la corriente, y si me ahogo...-decía asustado y nervioso-.
MADRE: No te preocupes yo voy a estar a tu lado para que no te pase nada-le dijo su madre riéndose-.
NARRADOR: Al día siguiente vieron toda la ciudad. Se les pasó volando las vacaciones y no se dieron cuenta de que se les había pasado el plazo del hotel y los billetes del tren habían caducado. Tuvieron que dormir un día en la calle y Pedro como no sabía por qué preguntaba.
PEDRO: ¿Por qué tenemos que dormir en la calle?¿Por qué no nos hemos ido ya?...-preguntaba extrañado-.
MADRE Y PADRE: Duérmete. -le decían a Pedro-.
NARRADOR: Al día siguiente pudieron coger un tren. Se durmieron en el tren y menos mal que les avisaron de que habían llegado que si no vuelven a Gandía otra vez. Por la tarde Pedro se fue a buscar a sus amigos para contarles el viaje. Al contárselo todos quedaron alucinados y le preguntaron:
AMIGOS: ¿No te has traído nada de recuerdo?-preguntaban con curiosidad-.
PEDRO: ¡Si!-contestó breve-
AMIGOS: ¿El qué?-preguntaron con inquietud-.
PEDRO: Una pelota con dibujo de playa que encontré en la tienda de regalos.-dijo contento-.
AMIGOS: ¿Podemos verla?-dijeron todos con curiosidad-.
PEDRO:¡Claro! Si la tengo encima de la cama para recordar la playa cada vez que me vaya a dormir. Venga venir.
NARRADOR: Al llegar a casa los amigos de Pedro quedaron boquiabiertos. Se llegó la hora de la cena y Pedro comentó que habían sido unas buenas vacaciones. Entonces decidieron que al verano siguiente volvieran a ir a otro sitio con playa.
PADRE: Ya veréis lo bien que nos lo vamos a pasar-dijo feliz y contento.
NARRADOR: Por la tarde Pedro el hijo fue a contárselo a sus amigos.
PEDRO: Me voy a ir a Gandía a pasar una semana en la playa tomando el sol y bañándome -dijo gritando-.
AMIGOS:¿Pero cómo te vas a ir? Si eso está muy lejos-dijeron todos admirados.
PEDRO: Pues eso digo yo -dijo decepcionado- bueno voy a decírselo a mis padres y mañana os cuento.
AMIGOS: Vale, adiós.
NARRADOR: Al rato llego a casa y preguntó:
PEDRO: Papá, ¿cómo vamos a ir a Gandía, si está muy lejos?-dijo con brevemente-.
PADRE: Vamos a ir en tren.
PEDRO: Ah-contesto brevemente-.
NARRADOR: Se paso la semana y se llego el día de salir hacia el tren. Pedro estaba muy ilusionado. Al montar en el tren iba muy callado. Llegó y fueron directamente al hotel para dejar las maletas e irse a bañar. Cuando llegaron al mar Pedro se asustó y no se quería meter.
PEDRO: Y si me lleva la corriente, y si me ahogo...-decía asustado y nervioso-.
MADRE: No te preocupes yo voy a estar a tu lado para que no te pase nada-le dijo su madre riéndose-.
NARRADOR: Al día siguiente vieron toda la ciudad. Se les pasó volando las vacaciones y no se dieron cuenta de que se les había pasado el plazo del hotel y los billetes del tren habían caducado. Tuvieron que dormir un día en la calle y Pedro como no sabía por qué preguntaba.
PEDRO: ¿Por qué tenemos que dormir en la calle?¿Por qué no nos hemos ido ya?...-preguntaba extrañado-.
MADRE Y PADRE: Duérmete. -le decían a Pedro-.
NARRADOR: Al día siguiente pudieron coger un tren. Se durmieron en el tren y menos mal que les avisaron de que habían llegado que si no vuelven a Gandía otra vez. Por la tarde Pedro se fue a buscar a sus amigos para contarles el viaje. Al contárselo todos quedaron alucinados y le preguntaron:
AMIGOS: ¿No te has traído nada de recuerdo?-preguntaban con curiosidad-.
PEDRO: ¡Si!-contestó breve-
AMIGOS: ¿El qué?-preguntaron con inquietud-.
PEDRO: Una pelota con dibujo de playa que encontré en la tienda de regalos.-dijo contento-.
AMIGOS: ¿Podemos verla?-dijeron todos con curiosidad-.
PEDRO:¡Claro! Si la tengo encima de la cama para recordar la playa cada vez que me vaya a dormir. Venga venir.
NARRADOR: Al llegar a casa los amigos de Pedro quedaron boquiabiertos. Se llegó la hora de la cena y Pedro comentó que habían sido unas buenas vacaciones. Entonces decidieron que al verano siguiente volvieran a ir a otro sitio con playa.
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